7 de octubre de 2008

DESNUDA


Deslizaba los dedos sobre su cuerpo desnudo,
con suavidad desde la cadera, paseando por la espalda.
Mis dedos atravesaban su miedo y llegaban al cuello.
Su cuerpo desnudo, de lado y de espaldas dormía placidamente.
Siempre me gustó verla así, a veces no tocaba, simplemente miraba
sus curvas, su placentero sueño divino.
Apartaba con sigilo ese hermoso pelo rizado de su cara, y daba un
pequeño beso en la mejilla.
Así podía pasarme las horas muertas, sintiendo cosquillas por todos lados,
amándola en el mismo silencio de la noche.

Un saludo.
Andrés

1 comentario:

carlos dijo...

Llena el amor en una mirada de poesía su cuerpo.
Hacerlo ya es cosa de dos.
Bellísima composición de imagen y palabras killo
Un abrazo!