10 de septiembre de 2007

DE LOS AGUJEROS SE SALE, SEA DICHO. (CUENTACUENTOS)


Se mordió los labios hasta que le sangraron los silencios, la impotencia y la rabia que sintió fue un sublime bombardeo de tristezas. Entre los restos de raciocinio, entre las muy pocas luces del momento el mismo cuerpo impedía actuar de una manera lógica ante tal sacudida.

Los ojos se empaparon deprisa de unas lágrimas que sin llanto empezaban a brotar por las mejillas y también podían hacer borrosas algunas imágenes. El temblor de las manos dieron orden al cerebro de sentir pánico, todos los sentidos se multiplicaban con una rapidez atemporal pero circundante. 

Con el tiempo quieto y todos sus sentidos a un nivel infinito la lentitud era tan rápida como la nada, como una imagen dimensional de todo su alrededor.
Articular una palabra con tanta quietud, silencio, ruido, voces, miradas, persecución, visiones, dolor, pánico y temblores se hizo una tarea imposible.

Allí sentado en la mesa de su ordenador como cada día, sintió miedo de verdad por primera vez en su vida, nunca antes había dibujado la cara del miedo ante ningún imprevisto o problema, siempre logró controlar todo aquello que le rodeaba, pero en ese momento, se le fue todo de las manos sin una razón aparente.

Ese fue el comienzo de una tormenta que ha durado 1 año y varios meses, y de la cual gracias a la ayuda médica, a la ayuda de mi blog, a la ayuda de cuentacuentos y de muchas de las personas que participan, a la ayuda de mi familia, los pocos amigos cercanos que me han respondido y mi fuerza de voluntad con las medicinas que me han dejado alguna merma mental que espero que se vayan, he conseguido salir de ese agujero, de aquello que empezó con un apretón de labios.

Esta frase me viene al canto para anunciar que esta semana que entra, no se exacto el día, voy a dar un paso importante para mi, una aventura más que vivir y que espero que como todos los pasos que he ido dando me salgan bien. Voy a retomar mi trabajo en el banco (aunque he buscado otros trabajos sin existo) con la esperanza de empezar de nuevo una vida normal, y aunque no quiero estar en ese trabajo, es un comienzo como cualquier otro, el próximo paso es cambiar de trabajo y con ello haber conseguido aceptar la bajada de medicación que pedí a los médicos.

Así pues estoy contento, y quería dejarlo al aire, como siempre...
Y el dicho.... “De todos los agujeros se sale, sea dicho"
Gracias a todos por estar...

Mundoyas.


p.d. Desde luego más y mejores historias que esta en Cuentacuentos