5 de octubre de 2011

Hormiga y titere

El día a día, hormiga de terciopelo, títere de conjeturas.

Bacilo en el tiempo mientras todo a mi alrededor se marchita, yo con todo.

No cambiamos, solo lo pensamos, no vivimos, sobrevivimos y el quiero pero no puedo se sume en el agotamiento de una alma inquieta pero controlada por un mundo de cobardes, de falsas culturas y esperanzas. Nosotros vemos el mundo que queremos, pero nadie se mueve para crearlo, existe miedo, porrazos han aparecido simultáneamente en muchos lugares. Las ideas no caducan, las caducan cuando no interesa al sistema que controla.

Hormigas de terciopelo, ojalá fueran de terciopelo al menos, aunque con o sin abrigo en el fondo solo son hormigas, solo eso. Yo no tengo más que mi propia existencia, cambio mi mundo a diario y el de todos cuando me dejan, no quiero más que nadie, ni menos que nadie. Reparto sonrisas, presto ideas y formas de vida para su buen uso.

Cuanta mierda podría reciclarse sin duda. El ser humano es de plata o de papel verde, ya salen así de serie, así nos programan. Que explote es lo que deseo y un mundo nuevo aparezca con alas de desconocimiento, para volver a aprender a ser buenos seres humanos, desechar títeres y dejar de ser hormigas.

Saludos

2 comentarios:

Elly dijo...

No todo el mundo es capaz de pensar. La deshumanización está aumentando y por mucho que repartamos sonrisas, esto no cambia. Necesitamos una guerra, del tipo que sea, pero una guerra.

Carlos dijo...

El proceso sigue su curso, asusta caer en lo demagógico de la autodestrucción pero mas miedo da oir eso de que la realidad supera a la ficción.
Hasta ahora ese futuro descorazonador solo hallaba sitio en el cine o los libros, pero el real, el mañana, está a punto de desbordar sino lo ha hecho ya, al de la imaginación. Y lo triste es que ojalá fuera demagogia, ojalá fuera solo cosas de pesimista, pero es la realidad.

Bueno, si hay algo muy humano es no perder la esperanza :)!