2 de marzo de 2012

Las luces de la noche


Las luces se comprenden a mi alrededor. La ciudad se mueve también en la noche, quizás más silenciosa, sin tanto aire de sol y con más ambiente de luna. En la oscuridad, personas que trabajan para que el día siguiente sea simplemente eso, un día normal y no una batalla en el umbral de los edificios de acero.

Otros como yo esperan la noche para que esas luces, esas vidas, esos trabajos me inspiren delante de un ordenador y pueda soltar palabras, notas musicales o ideas descombocantes. Así, a medio atardecer, cuando el sol quiere esconderse de forma inminente mis sentidos se despiertan, como la noche que sigue viva aunque no la veamos, dormimos.

También son las estrellas las que pueden remover pensamientos y sentimientos, mariposas y recuerdos, lo que fue, lo que es y lo que podría ser. La imaginación aparece, un vestido de seda blanco escotado y una linda mujer que me susurra.

Todo acaba ligando, todo se une, todo se muestra, todo nos enseña y al final del camino diario, yo como el que más me rindo, sueño y dejo de observar la noche.

Mañana será otro día mejor.

Saludos.
Mundoyás.

1 comentario:

Carlos dijo...

Solo en la oscuridad puede apreciarse el destello de las luces, y en la imaginación el brillo de los sueños.
Aquí las palabras no se apagan nunca.

Un abrazo!