16 de julio de 2014

Los hombres buenos

La sensación es que te meten en el mismo paquete que al resto. Un saco lleno de lo mismo, hombres que defraudan al otro saco, el de las mujeres, en una sociedad engañosa y engañada por sí misma.

Pero yo no me siento pertenecer a ese saco, se me incluye sin indagar, a las primeras de cambio por culpa de esos machos ibéricos que destrozan una realidad, que yo no soy como ellos.

Si miro a una mujer, es sólo para follar. Si me acerco a alguna, es sólo para follar. Y haga lo que haga es sólo para follar. Me jode, es mentira.

Verás, si soy hombre, pero tengo valores más allá de la importancia que le pueda dar a mi sexualidad.

Yo tampoco soporto a los moscones, personas celosas, aprovechados de turno, capullos descerebrados, ese saco de gentuza. Me están excluyendo como gran persona y quizás como gran amante.

Hay hombres buenos, quizás hay pocos, yo conozco pocos, pero hay hombres buenos que son más que una simple polla en erección cada segundo de su vida.

Yo me considero un tipo especial, no sólo lo dicen mis amigos y mis amigas, lo digo yo, me siento especial, con ganas de darlo todo y de encontrar a otro ser tan especial como yo.

Pero a su vez siento que no me dan ninguna oportunidad. El maldito saco, el maldito comportamiento de una gran mayoría que me afecta a mi directamente.

Sólo has de poner 'hombres buenos' en Google y verás que imagen me define, guaperas con tabletas de chocolate. Mentiras...

Aunque cada día un poco menos, sigo creyendo en el amor, y aunque la sociedad quiere medir que soy y como soy sigo creyendo en lo que de verdad soy.

Un hombre bueno.








1 comentario:

Ninivé dijo...

Tú si que lo eres

¡¡Felicidades!! \=/